jueves, 13 de octubre de 2016

El hombre burro




La historia del hombre burro,  un hombre al llamaron de esa manera por su gran aguante al cargar cosas pesadas y trasladarlas  por jornadas enteras, la gran fama de este hombre duró hasta que el corazón reventó del esfuerzo.

jueves, 29 de septiembre de 2016

jueves, 22 de septiembre de 2016

Comeremos de carne de cucaracha gigante ¡INCREÍBLE!







Imágines que en su restaurante preferido le sirvan un jugoso filete  extraído de una cucaracha gigante, un enorme trozo de carne suave y jugosa que usted y su familia  podrá degustar  exquisitamente.  Este es el futuro de la gastronomía,  los insectos, una ventajosa fuente de proteinas de la mejor calidad.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Fantasma grabado por cámaras de seguridad




Forma fantasmagorica es grabada por cámaras de la ciudad de México, la forma fantasmal, semejante a una niña es atravesada por un auto a toda velocidad. Este video se ha viralizado causando furor en las redes sociales. ¿Es en verdad un fantasma?

EL MISTERIO DEL BARCO FANTASMA













EL MARY CELESTE
Este navío cuenta con gran fama
entre los buscadores de misterio, ya que su tripulación desapareció sin dejar
ningún rastro.
Imaginemos este barco  navegando en medio del mar, sin más motor que
el impulso del viento sobre las velas, la calmosa  brisa
despeinando a la hija del capitán, su madre a su lado acicalando el
rubio cabello. El capitán, alto y fuerte dando órdenes, los marinos diligentes realizando
sus tareas, sin saber que  poco después
desaparecerían para siempre de la faz  de
la tierra o en este caso de las olas del mar.
¿Qué ocurriría? ¿El evento de
la desaparición fue por la noche o por el día?
Si fue en  el día, ¿desaparecerían al mismo tiempo?, o
uno a uno,  vivieron la pesadilla de ver
a sus amigos desaparecer bajo una luz ardiente o misteriosas criaturas que los
arrebataron de la cubierta para llevarlos al fondo de los mares.
Si la desaparición se dio por
la noche, bajo la luz de las estrellas y los candiles ondulantes; ¿Estarían
dormidos?, cuando fueron secuestrados, el padre vería impotente a su hija
perderse en la noche, ¿gritarían?, ¿pedirían clemencia?, ¿Saltarían sobre las
olas para escapar del peligro? Jamás lo sabremos y por siempre, seguirá siendo
un enigma.

martes, 20 de septiembre de 2016

La leyenda del arcángel vengador





La historia de un Arcángel que baja del cielo a castigar a un hombre malvado  y a sus secuaces; el Arcángel con su poder infinito se hace presente  y esta sola presencia causa estragos  en los malos hombres que son destruidos de inmediato, como se destruye la mala hierba.

jueves, 8 de septiembre de 2016

CALAMAR GIGANTE MATA CACHALOTE



Cuenta mi tío, hombre viejo y serio, nada dado a los cuentos ni a las imaginaciones y con 45 años   dedicándose  a la pesca de tiburones, que a los 15 años su padre lo llevó por primera vez al mar, en esas lanchitas que en altamar se zarandean al menor viento volteando  el estómago de cualquier hombre, si este  hombre no es amigo de los mares.
También nos cuenta, cuando joven estuvo perdido por  más de dos meses sin encontrar tierra firme  con  dos grandes amigos, tan valientes que se echaban al agua con un cuchillo entre los dientes en un mar infestado de tiburones.

En una tormenta, la lancha  sacudida por enormes olas, agarró por un rumbo que desconocían, llevándolos por mares tan tenebrosos, que pensaron que habían llegado al infierno. La lancha sacudida en la cresta  de las olas  y llevada  a gran velocidad, de pronto llegó a un mar tan calmo que se asustaron; ni una brisa que los refrescara bajo el ardiente sol.
A la tercera noche, bajo una luna gigante,  oyeron un pavoroso bufido y su lancha saltó por los aires, ante la violencia del salto  de un monstruo que emergía a la superficie.   La sola presencia monstruosa,  estuvo a punto de hacerlos zozobrar, era un gigantesco cachalote como nunca habían visto uno. El animal se comportaba extrañamente violento, dio dos saltos que los hicieron agarrarse fuertemente de la lancha que parecía un juguete de madera ante la violencia del cetáceo.


Pronto vimos  emerger a otro monstruo, pavoroso y diabólico, parecía salir del mismo infierno,  iba tras su presa que  volvió a resoplar  violentamente ante el  feroz ataque. Ante nosotros se dio la terrible batalla, dos kraken haciendo rugir el mar  y levantando olas  que hundirían una embarcación.  El calamar gigante lo  aprisionó con sus  enormes tentáculos, el cachalote luchó valientemente pero sucumbió ante nuestros ojos. Cada abrazo mortal, dejaba horribles heridas en el cachalote, tan horribles que sentí pena por él; lo vi hundirse, vi su ojos tristes  de dios de los mares hundirse lentamente, sin ninguna fuerza para seguir  luchando. Los tentáculos lo llevaron lentamente a la profundidad del océano.

viernes, 2 de septiembre de 2016

Donald Trump el anticristo













Donal Trump el anticristo.

Donal Trump no sólo es un millonario ultraconservador del
partido republicano que ve con malos ojos
a millones de mexicanos culpándolos de los males que aquejan a la
economía estadounidense, de la falta de oportunidades  de gringos de clase media baja, mexicanos a
los que quiere deportar,   no porque
se  beneficie a su país, sino porque  como buen racista detesta a la gente de color
diferente; Donald Trump Insiste en la construcción  de un muro en la frontera e insiste en que la
construcción la deben pagar los mexicanos. Argumentando razones de seguridad,
quiere cerrarle el paso  a todo aquel que
huela a Mahoma,   para Donald Trump,
todos son terrorista y enemigos de Estados Unidos, buscando entrar al
territorio y destruir al país; ¡No Donald Trump es más que eso, es más que su
aspiración a gobernar el país más poderoso del mundo; Donad Trump  es el anticristo, es la avanzada de una
invasión extraterrestre, es el demonio en persona, es el fin de la raza humana;
es el inicio de una nueva era, la vuelta de los campos de concentración,  la exterminación masiva y  el genocidio. Donald Trump representa el fin
del mundo como lo conocemos ahora.

Donald Trump cuando llega a su casa, descubre  los cuernos, saca la cola y su enorme pata de
cabra y se dispone a descansar sin remordimiento, como lo hacen todos los
tiranos.

jueves, 28 de julio de 2016

La leyenda de la fosa maldita.







Esta es una historia real, extraordinaria, dejó aterrado a
una comunidad entera y enlutó a una familia y una escuela. Esta es la leyenda
de la fosa maldita.



A decir verdad, creo que en  realidad era erróneo el calificativo de fosa o
poza, esta concavidad se hallaba en lo alto de un cerro como de 20  metros de altura por  40 de base. En alguna ocasión escuché que el
promontorio, en la antigüedad fue una pirámide, donde los aztecas realizaban
sacrificios humanos.

El caso es que el cerro, y la fosa en su cumbre tenían mala
fama; los muchachos escalaban por curiosidad el cerro, conocido con el nombre
de “Cerro de la campana”; la leyenda y decires de los viejos, narraban que una
campana de oro se encontraba en el fondo del foso. En la parte alta del cerro,
en una área  de aproximadamente  tres metros,
los curiosos muchachos, parados en el  borde, observaban la tierra gris de un fondo
irregular  de dos metros y medio de
profundidad.

Todos hacían bromas sobre el peligro sobrenatural que
encerraba la fosa que se abría a sus pies, todos reían, pero nadie se atrevía a
saltar al fondo, ni el más atrevido de todos, el que retaba a profesores y saltaba
la barda, demostraba tanta temeridad. Me olvidaba decir, que el cerro  de la campana se encontraba a un lado de una
escuela secundaria, en una inmensa explanada de un cerro del mismo nombre,  desde la cual se podía apreciar la inmensidad
del Océano Pacifico.

Cuentan que la explanada fue una fortificación y un centro
ceremonial, donde los aztecas sacrificaban a sus enemigos a dioses
sanguinarios. A la llegada de los españoles, los frailes encontraron  en el foso, centenares de corazones, podridos
y agusanados y un fétido olor a maldad; para espantar la presencia del maligno,
procedieron a fundir una campana de oro que sería colocado en la cima y
repicada  varias veces al día. La campana
tañía de forma impresionante, escuchándose a varios kilómetros de distancia.
Eso fue, hasta que un temblor la derribó, cayendo en el foso,
los frailes culparon al demonio y al pretender recuperarla, la campana se
hundía más y más.

A lo largo de los tiempos, hubo infructuosos esfuerzos
por  rescatar la campana, el más famoso,
fue de parte de un gringo petrolero, que usó maquinaria pesada. El gringo tuvo
trágico final, al ser partido en dos por un cable de acero que se reventó,
cuando una grúa, estaba a punto de sacar la campana del foso maldito.

Cierto día ocurrió lo impensable, un chico nuevo, venido de
la ciudad, dio un salto y cayó al fondo del foso; los adolescentes,
boquiabiertos, miraron asombrados de tanta osadía. El chico nuevo reía a
carcajadas, no creía y sabía que nada le podía pasar dentro de aquella oquedad
de escaso tamaño.

Lo veían llorar de la risa, lo veían lleno de satisfacción al
demostrar  lo pueblerino y supersticiosos
que eran. De pronto, el chico dejó de reír, dijo que le faltaba el aire, que lo
ayudaran a salir.  Desesperado extendía
los brazos  y pedía a gritos que se
apresuraran a sacarlo. Dos jóvenes lo tomaron de las manos y jalaron
fuertemente, más encontraron una resistencia que les heló la sangre; no había
fuerza humana que pudiera sacarlo, tiraron y tiraron y el muchacho gritaba
aterrorizado, los ojos desorbitados, la cara desfigurada del terror.



Cuando más fuerte tiraron, cuando los demás jóvenes se unían
en el esfuerzo de rescatarlo; el fondo del foso se convirtió en una vorágine,
un tumulto de tierra y arena viva que se retorcía como si tuviera vida propia,
como horrible fauces infernal que devoraba a su víctima; la tierra lo tragó
irremisiblemente, desapareció para siempre, los muchachos huyeron
aterrorizados, gritaban como alma a la que la persigue el diablo.

miércoles, 8 de junio de 2016

El árbol que castiga


En cierto lugar de México, en la Sierra madre del Sur, existe una localidad alejada, donde los usos y costumbres están por encima de las mismas leyes y, las faltas se castigan como lo manda la comunidad.

En dicho  lugar los delitos son poco frecuentes, las faltas pecaminosas se castigan con rigor y los crímenes mayores son casi inexistentes, cuando menos por parte de los habitantes del lugar.

El pueblo dominado por las tradiciones y un tanto pagano, adora un singular árbol  de gran tamaño y frondosidad; para abrazar el grueso tronco se necesitaban cinco personas y la gente decía, que sus profundas raíces se alimentaban de la laguna por donde deben pasar los  difuntos  que han pecado de corazón.

La justicia del pueblo era simple e implacable, quien ofendía las buenas costumbres pagaba  la multa y recibía algunos azotes, quien robaba era apaleado y desterrado del lugar; los infieles  tenían que pagar  una  fuerte multa  y   sufrir la humillación de trabajar durante un mes para el ofendido.

Si alguien cometía un crimen incalificable, como privar de la vida, violar, robar ganado o provocar un gran daño a la comunidad; se amarraba al criminal al gran árbol durante una noche y este ejercía su justicia; como cuando, Pedro robó a su compadre  el  mejor caballo, llevándose en las ancas  a la  mujer del amigo, pasó una noche bajo la sombra del árbol. Apenas amanecía y por poco Pedro no sobrevive; lo encontraron gimiendo de dolor, el cuerpo y la cara en viva carne, tan  hinchada, que no se apreciaban ojos ni nariz, pero Pedro sobrevivió y no volvió a robar ningún caballo.

Pero hubo un caso más trágico, donde tuvieron que llevar ante la justicia del árbol, a un citadino, un fuereño que trayendo las ínfulas de representante del gobierno del  estado para la regularización de algunos predios de la localidad, cometió el incalificable delito de acechar y abusar de una  jovencita de trece años y despojar a la comunidad de los predios. El  político negó los cargos;  pedía ser entregado a la justicia para que ellos investigaran y dieran cuenta de su inocencia.

Pero el pueblo implacable lo llevó ante el gran árbol y lo condenó a pasar la noche amarrado  al árbol de la justicia. El árbol decidiría su inocencia, tenían la firme creencia de que el árbol era el mejor juez y que de resultar inocente, no sufriría daño alguno.

Lo dejaron bajo la gran sombra cuando ya había oscurecido,  sabían a ciencia cierta que ningún animal se acercaría. Cuentan que los gritos del político eran espeluznantes, un solo alarido de dolor y sufrimiento se escuchaban en la negra noche.

A las seis  de la mañana fueron a liberarlo, el árbol había decidido su inocencia o culpabilidad. Encontraron al  político  convertido en  una masa informe y gangrenada, nada que pareciera un hombre quedaba, la piel y la carne se había deshecho. Sin duda era culpable dijeron los comuneros y debía cargar muchas culpas en su corazón, que el árbol tuvo que mostrarse implacable.


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